Agentes de IA y chatbot
Agentes de IA diseñados para procesos reales y controlables.
¿Tienes una tarea repetitiva que podría beneficiarse de la IA? Creamos un asistente o agente que busca, explica o ejecuta pasos limitados, con fuentes aprobadas, permisos y derivación a una persona.
Un agente no es solo un chatbot con otro nombre: puede utilizar herramientas y cambiar el estado de un sistema, por lo que el riesgo y la necesidad de verificación aumentan.
Separamos la respuesta conversacional de las acciones que generan documentos, modifican datos, envían mensajes o inician flujos. Cada herramienta cuenta con permisos y límites explícitos.
Qué resolvemos juntos
Arquitectura para usos gestionables.
La autonomía se calibra según el coste del error y la capacidad de observabilidad.
Asistente interno
Busca en fuentes aprobadas, cita los documentos y avisa cuando falta información.
Chatbot de orientación
Responde a preguntas definidas, recopila contexto y transfiere la conversación a una persona.
Agente operativo
Utiliza herramientas limitadas para preparar o ejecutar pasos con validaciones y registro de actividad.
Agente comercial
Prepara contexto, clasifica peticiones y propone pasos sin confundir de forma automática una interacción con un lead cualificado.
Antes de invertir
Cuatro preguntas para mantener la decisión pegada a la realidad.
| Autonomía | ¿Qué puede hacer sin aprobación? | Las respuestas, la lectura y la escritura tienen distintos niveles de riesgo y requieren controles diferentes. |
|---|---|---|
| Datos | ¿Qué fuentes puede consultar? | Los permisos del usuario deben mantenerse también en la experiencia conversacional. |
| Fallback | ¿Qué ocurre cuando no sabe la respuesta? | Rechazar la petición, pedir aclaraciones y derivar a un humano son funciones del producto, no excepciones que se deban ignorar. |
| Evaluación | ¿Cómo sabemos que funciona? | Los conjuntos de prueba, el éxito en la tarea (task success), los errores, el coste y el feedback se monitorizan por separado. |
Del problema actual a un sistema que tú mismo puedes gestionar.
Caso de uso y riesgo
Definimos el usuario, la tarea, las herramientas, los datos y las consecuencias de un error.
Prototipo con evaluación
Construimos el recorrido mínimo y lo probamos con casos habituales y situaciones límite.
Piloto con control humano
Incorporamos usuarios reales, registros, feedback y límites de coste o de acción.
Operativa y revisión
Supervisamos regresiones, modelos, fuentes, permisos y el comportamiento a lo largo del tiempo.
Adecuado cuando la tarea es repetitiva, los datos se pueden controlar y el resultado es verificable.
Empezamos con un piloto acotado y ampliamos la autonomía solo tras comprobar su utilidad y seguridad.
No automatizamos decisiones de alto riesgo sin control y responsabilidad humana.
Un modelo probabilístico puede cometer errores; el producto debe hacer visibles la incertidumbre y el fallback.
Guías para decidir
¿Quieres profundizar antes de elegir el rumbo?
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El siguiente paso
Pongamos la solución en el contexto real de tu negocio.
Cuéntanos cuál es tu objetivo, qué has intentado y qué te frena ahora. Te plantearemos las preguntas necesarias para definir el siguiente paso.
Hablemos de tu situación actual